<<Mi nombre es David>>, comento, <<hace casi un mes me dieron a conocer que tengo el VIH en mi sistema. Una parte de mí creía que tenía que haber algún error, me parecía sencillamente increíble; pero me hice la prueba tres veces para destruir mi auto-engaño.>> Me detengo, mientras seguía mirando hacia el suelo como todo un apenado. Al percatarme que nadie quería expresar algo, continué.<<Mucha gente consigue esta enfermedad por compartir agujas, por tener sexo con alguna persona infectada; yo conseguí la enfermedad por querer tener una aventura homosexual con mi mejor amigo. Yo lo conocía bien, así que no tenía en mente que él estuviera infectado...>> Empiezo a observar de manera discreta la reacción de mis compañeros de grupo, esperando ver especialmente la de uno: Alan.<<Cuando él se dio cuenta de que portaba la enfermedad se suicidó. Yo trato de ser fuerte y seguir adelante...>>
<<Nos alegra que formes parte de este grupo, David.>> Menciona el compañero Thomas, <<El enfoque del grupo es compartir nuestras experiencias y motivarnos a seguir adelante. Tener el VIH o el SIDA no es para que nos apartemos de la sociedad. Toda la gente tiene el derecho de convivir con los demás, sin excepciones y sin falta de moral.>>
Sigo observando a todos los compañeros; no todos parecen estar de acuerdo con lo que menciona Thomas, pues uno nunca dejará de discriminar. Me percaté que en el momento en que dije que "hice un acto homosexual" algunos reaccionaron con repugnancia. Me di cuenta de quiénes habían obtenido la enfermedad por compartir agujas, pero de Alan, nada. Sólo balbuceaba y se reía silenciosamente de mis comentarios; de los cuales, agrego, son falsos.
No obstante, un compañero, que era drogadicto, se expone.<< Yo pasé por algo similar...>> Dice tembloroso. <<Me metí con una chica inocente, me aproveché de que ella se encontraba obsesionada por mí. Ella sencillamente detestaba a las personas, así que no me importó hacerlo. Días después le conté sobre el virus que porto. Ella quedó asombrada. Se hizo la prueba y afortunadamente no quedó infectada...>> Aquel hombre lloraba, mostrando, por encima de sus lagrimas, una sonrisa; la sonrisa más hermosa que haya visto de alguien en mi vida.
Una mujer se mostró con ira. Al parecer ella sí obtuvo el virus tras las mismas circunstancias que contó nuestro compañero. Thomas sonríe inquietantemente, en respuesta al comentario del compañero, y luego larga: << La vida es un riesgo, por el cual debemos ser responsables por nuestros actos. Seguramente alguno de nosotros nos encontramos en un momento de ira, resentimiento o auto-aborrecimiento por haber conseguido el virus por un pequeño descuido, pero por eso estamos aquí, para enfrentarnos con la realidad.>>
<<Yo lo considero una infección oportunista.>> Pienso en voz alta, soltando una pequeña risa. La verdad a ninguno de mis compañeros se les hizo gracioso mi comentario. bueno, a excepción de Alan, quien seguía sin comentar nada, sólo estaba de espectador, riéndose de todo.
Thomas, al ver que Alan no parecía mostrar algún interés por todo, le pregunta << y usted, compañero Alan ¿tiene algo que aportar?>>
Alan sólo sonríe a todos y después contesta: <<La verdad considero que ésto es una mierda. Así de sencillo.>> Diciéndolo con una extraña pasión.
<<Si consideras eso, ¿por qué sigues acudiendo al grupo? No lo digo porque quiera expulsarte.>>
<<No es más que un punto de vista de una persona contra el de otra, pero creo que sólo incomodo, así que me iré>>
Al marcharse Alan, el ambiente mejoró instantáneamente, por así decirlo. Dejé que los demás se expresaran mientras se acababa la sesión. Realmente estoy aquí por un motivo en particular: Alan. Quien seguía acudiendo aún sin estar interesado, sólo disfrutaba cómo los demás trataban de ser positivos, para luego él desinflarlos a continuación, aunque no lo bastante como para que sea expulsado del grupo, pero sí lo suficiente para rebajar manifiestamente su moral.
Fue muy fácil conseguir ser amigo de Alan, pues a nadie le agradaba, así que era su amigo por defecto. Después de las sesiones pasábamos a un bar donde él tomaba de manera descuidada. Así llegué a conocer mucho sobre él; aunque no lo suficiente. Alan había contraído el virus compartiendo agujas mientras consumía heroína, el imbécil había dejado la droga antes de saber que era seropositivo y continúa su vida sin preocupaciones.
Poco a poco, Alan fue atrapando infecciones, llevándose a una plaza de cama del hospital general dos meses después de hacerme su amigo. Al dejar el grupo, de igual manera dejé de ir, para hacerle compañía mientras veía cómo se consumía a sí mismo, y trataba de idear un plan, pero primero tenía que continuar mi estudio sobre él. Me había licenciado en Química, para luego estudiar enfermería, pero me doy cuenta que la dedicación que tuve con la materia fue menos entusiasta que con la que emprendo ahora con Alan.
Thomas trató de convencerme de continuar en el grupo, pero realmente ya no tenía caso seguir ahí. Él estaba intrigado por mi decisión de querer acompañar a Alan: ver cómo se descompone y así. Consideraba apreciable el querer apoyar un miembro que precisamente no era positivo por tal cuestión << Desde luego, era el más seropositivo del grupo.>> Expulsé sin querer.
Thomas ignoró mi observación y luego se despide desconcertado.
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