Hay mucho por qué dudar, y más que contemplar.
A veces me pregunto por qué mucha gente es de ese modo: Tan cerrado, tan deprimente.
¿Por qué hago esto? ¿Por qué no me atrevo a hacer lo otro? ¿Por qué tengo temor?
¿Por qué hago esto? ¿Por qué no me atrevo a hacer lo otro? ¿Por qué tengo temor?
Mucho que reflexionar y poco tiempo en realidad...

No hay comentarios:
Publicar un comentario