Todos los familiares, de parte de mi madre, se encontraban festejando el 43 aniversario mi tío en el gran jardín de la casa de la abuela. Terminando de comer me dirigí a la casa y sin encontrar qué hacer opté por subir a la habitación de invitados para acostarme en la litera, y escuchar música mientras recordaba algunas cosas que hacía en esta casa cuando era niño.
Después de cinco minutos decidí volver al jardín. Llegando a la cocina, desde la gran ventana, podía ver a una prima que estaba sentada bajo uno de los árboles del jardín. Por un momento había olvidado que ella estaba aquí. La saludo y ella me sonríe. Me dirijo hacia ella y estaba observando hacia la ventana con incredulidad. Ella me pregunta si había visto al niño que estaba atrás de mí cuando estaba en la cocina, la verdad es que no tenía noción de que alguien estuviera conmigo dentro de la casa. Me insiste de que había visto a un niño detrás de mí y en cuanto observo hacia las ventanas de las recámaras del segundo piso, observo a un niño mirando desde una de ellas, donde yo estaba.
Nos dirigimos rápidamente hacia el segundo piso y buscamos entre las habitaciones. Al llegar a la habitación donde me encontraba, nos percatamos de que habían unos pies descalzos y lodosos fijándose en la segunda cama de la litera. Subo cuidadosamente mientras mi prima se encontraba en la entrada y al observar, no había nadie. No obstante, en cuanto le informé a mi prima que había desaparecido, unos golpecitos juguetones se empezaron a producir dentro de un armario; por la sorpresa, me suelto y caigo. Me ayuda a levantarme y después abrimos el armario, sin encontrar a alguien dentro.
De repente una sombra pasa rápido por el pasillo, a espaldas de mi prima, y comenzamos a seguirlo, llegando a la habitación de la abuela. Al entrar a la habitación, había un bulto bajo las cobijas de la cama, como si alguien estuviera jugando. Mi prima se avienta hacia las cobijas, pero el bulto había desaparecido. Desesperados, comenzamos a buscar dónde podría estar lo que buscábamos.
A continuación, se escucha un llanto en el baño de la recámara, me dirijo lentamente hacia el baño y logro observar una sombra humanoide de pequeña estatura en la esquina de la bañera. Pregunto si necesita algo y él me responde que unos niños lo están molestando en el jardín.
Todo era confuso, pero me dirigí al jardín, en el área de juegos, donde los primos menores estaban. Estaba mi hermano menor y tres primos jugando con agua, haciendo un gran charco de lodo. Les llamo la atención y mientras mi prima les limpia los zapatos, yo con una pequeña pala empiezo a esparcir el agua y después de pensarlo dos veces, comencé a cavar un agujero.
Mientras iba cavando, un fétido olor comenzaba a producirse. Mi prima había llegado cuando me encontré con una manta rosa. Cuidadosamente comienzo a rasgarla, encontrando unas ramas, que, después de limpiarlas bien, resultaron ser unos huesos: era la mano de un infante. Cubrí con pena el agujero y les prohibí a los menores seguir jugando en el agua. Sin embargo, no dejaba de pasar por mi mente la cuestión de "quién era" y "qué fue lo que pasó".
A continuación, se escucha un llanto en el baño de la recámara, me dirijo lentamente hacia el baño y logro observar una sombra humanoide de pequeña estatura en la esquina de la bañera. Pregunto si necesita algo y él me responde que unos niños lo están molestando en el jardín.
Todo era confuso, pero me dirigí al jardín, en el área de juegos, donde los primos menores estaban. Estaba mi hermano menor y tres primos jugando con agua, haciendo un gran charco de lodo. Les llamo la atención y mientras mi prima les limpia los zapatos, yo con una pequeña pala empiezo a esparcir el agua y después de pensarlo dos veces, comencé a cavar un agujero.
Mientras iba cavando, un fétido olor comenzaba a producirse. Mi prima había llegado cuando me encontré con una manta rosa. Cuidadosamente comienzo a rasgarla, encontrando unas ramas, que, después de limpiarlas bien, resultaron ser unos huesos: era la mano de un infante. Cubrí con pena el agujero y les prohibí a los menores seguir jugando en el agua. Sin embargo, no dejaba de pasar por mi mente la cuestión de "quién era" y "qué fue lo que pasó".
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