Camino bajo una arboleda clara, en silencio absoluto.
Me escucho cantar por dentro el himno que escribimos juntos, en un sueño, después de nuestra ruptura.
Eramos sólo tú y yo contra el mundo, montando una búsqueda a lo desconocido.
Aún puedo recordar el deslizo de nuestros labios antes de ser separados por el destino.
Te vi caer... quedando yo sin respuesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario